Los senos femeninos trascienden la relación particular de la mujer con su propio cuerpo. La sociedad le ha conferido gran cantidad de valores y simbolismos a lo largo de la historia y a lo ancho del vasto mundo.
Es sin duda, una de las partes más importantes del cuerpo de la mujer. Es por esto que muchas de las mujeres que optan por el aumento de pecho lo hacen para identificarse más con su propia apariencia física. Lo ven como la solución perfecta a sus problemas de estética.
En la actualidad, la sociedad se afana en dar gran importancia a la apariencia personal, y es por esto por lo que millones de mujeres se someten a un aumento de pecho, ya sea por vía quirúrgica, o por otros medios (productos herbales, píldoras y ejercicios, principalmente).
En los últimos cien años, el mercado ha explotado todo lo que ha podido la imagen del pecho como el aspecto más representativo de la anatomía de la mujer, convirtiéndolo en un auténtico icono femenino, con el único fin de lograr beneficios comerciales. Para la mujer, esto ha significado someterse a los requerimientos de la imaginación masculina con tal de concordar con ese ideal, con esa imagen prediseñada por los hombres en una sociedad eminentemente machista.